miércoles, 19 de noviembre de 2008

Cuba, martes, 11/11/08


Para hoy ya teníamos planeado el día: salida a 1ª hora de la mañana con Fernando, en su cochecito, y con Isabel. Provincia de PINAR DEL RÍO. Las Terrazas, Viñales.
En LAS TERRAZAS vemos el Cafetal de Buenavista y unas pequeñas cascadas y unas pozas, con el nombre de baños de San Juan. Hay unas terrazas rocosas y el agua del río va cayendo en las cascaditas formando piscinas naturales. Junto al río hay unas cabañas con un pequeño comedor debajo desde el que se accede, a través de unas escaleras, al interior, con dos colchones, un ventilador y unas estupendas vistas al río. Muy recomendable para dormir. Precios: entre 20 y 40 CUC.
El Parque Nacional VIÑALES, declarado patrimonio mundial por la UNESCO, tienen una zona en la que se han formado unas cuevas que en algunos casos atraviesan la montaña, como las de San Miguel, en las que entramos gratuitamente al confundirnos con un grupo de turistas rusos que entraron a la vez. Allí vivieron esclavos que se escapaban, y a la salida hay un corto pero memorable espectáculo con una muy buena ambientación.
Nos teníamos que haber quedado a dormir allí: estaban haciendo una carne a la brasa que olía de maravilla, pero nos dejamos cautivar por las indicaciones leídas del restaurante Casa don Tomás, en el que servían un plato estrella a base de arroz, langosta, pescado, cerdo, pollo, salchicha y un huevo coronándolo. Ni en los peores menús de colegio que todos recordamos. La langosta debió escaparse por patas, las salchichas serían de cobaya, y el huevo coronando se les debió haber quedado pegado en la sartén. Por último, todo esto aliñado por una masa de arroz totalmente compacta, en la que no se diferenciaba un grano de otro, acabó por darnos la comida, que encima era muy escasa.
A la salida, Maria e Isabel fueron a comprar papel de wc (nos dijeron que aquí sí había), y Jose y Fernando llamaron a la agencia. Desestimado. Vuelo demasiado caro. Lo sacaremos por internet.
Llegamos al coche y nos encontramos con una rueda pinchada. Como la de recambio no ofrecía garantías, Fernando se fue a reparar el pinchazo. 2 horitas de espera, más 2 horitas más de vuelta a La Habana. Por el camino compramos, en medio de la autopista (donde, por cierto, también circulan bicis) queso y membrillo, algo bastante difícil de encontrar a la capital.
Fernando nos deja en un hotel y compramos el vuelo de La Habana a Lima, vía Bogotá.
Otra sesión de cine cubano (para Jose; pues Maria se vuelve a dormir): Miel para Oshún.

2 comentarios:

yolimix's dijo...

nen's este es el segundo comentario que haog, he tenido que registrarme y demás. Con más tiempo ya os escribiré. Un besote

la baigo dijo...

Querido José y Maria,

Vuestro post de hoy me ha generado la sonrisa del dia al ver la foto de la permuta: "Se necesita, Se ofrece".
En mi mentalidad europea me sorprende de ella: la sencillez, la valoración tendente a la equivalencia y la publicidad dada. Aquí todo esto sería muuuucho más complicado.
No es más que el trueque aplicado a las viviendas = permuta.

Como lo de comprar membrillo en la autopista !!! Complicado por lo sorprendente xo factible allí.

Y esas sesiones de cine cubano !!! deben ser interesantísimas allí. Y las tertulias que seguro se generan después.


No solo tenemos la necesidad de dejaros mensajes sino que vivimos vuestro viaje "desde la pura sana envidia" del que no lo está haciendo.

Nuevamente, nos alegra mucho de que esteis bien.

un besazo a los dos.