3 horas de Mérida a CHICHÉN ITZÁ. 98 pesos la entrada (6 €), pero ¡nos guardan las mochilas gratis!
Esta vez hacemos la visita con las explicaciones de Lonely Planet + algunas otras pilladas al vuelo.
Chichén Itzá vale la pena. Suerte que no nos lo hemos perdido. La palabra es… impresionante.
Lo que más nos cautiva es la gran pirámide (el Castillo), que con la suma de sus 4 escalinatas + un escalón final que da al altar suman 365. Es el origen del calendario maya, uno de los más perfectos, con un error anual ínfimo. Y por supuesto a Jose le seduce el juego de la pelota, en el cual el capitán del equipo perdedor le cortaba la cabeza al del equipo vencedor, lo cual era un honor (esto demuestra que no en todas las épocas era tan malo ser un loser).
Nuestro periplo mejicano va llegando a su fin y nos disponemos a coger el último autobús, que nos llevará hasta Cancún. Tardamos 5 horas en un bus que para en todos los pueblecitos.
2º sobresalto del viaje: Maria se cambia los pantalones cortos en los cuales llevaba el cinturón con el dinero (por suerte sólo 200 €) y cuando llegamos al albergue de Cancún se da cuenta de que se han quedado en el bus. Mobilizamos a media estación de autobuses, incluso vamos a las cocheras, pero ni rastro de ellos. Algún mexicano se debe estar poniendo fino de tequila a cuesta de Maria.
Albergue súper chulo con literas rústicas y robustas, hechas a base de troncos, y con piscina e internet gratuito, desde el que actualizamos 3 posts.
No hay comentarios:
Publicar un comentario